La energía fotovoltaica: Más que un plan de contingencia

La energía fotovoltaica: Más que un plan de contingencia

Aunque sabemos que este término es desconocido para la mayoría de nosotros, se usa cada vez más en el mundo como alternativa eficiente y ecológica para la obtención de nuevas energías que permitan mantener en funcionamiento todos los aparatos que requieran de inyección eléctrica para funcionar, pero sin tener que hacer uso de ésta precisamente.

La energía fotovoltaica no se refiere a otra cosa diferente que a la energía producida por el sol, capaz de mantener en funcionamiento una casa o una compañía entera. Ya son muchos los países que utilizan este tipo de energías renovables para el uso continuo de los aparatos o herramientas eléctricas, tales como computadores, bombillas, cargadores, entre otros, pues se han dado cuenta de que el sol es una fuente poderosa de energía, que es capaz de abastecer al planeta entero y nadie te cobra por ello.

Por ello deciden destinar campos o hectáreas de gran tamaño para instalar paneles que les permitan captar toda la energía que proviene de este astro mayor para luego convertirla en la fuente principal de energía que consumen. Esto es un método mucho más eficiente y más amigable con el medio ambiente, pues no necesita afectar otros recursos naturales para su obtención, tal como lo hace la energía eléctrica que requiere de grandes embalses de agua destinados exclusivamente para su creación.

Muchas personas se han puesto a pensar, por los recientes impactos ambientales que hemos tenido que pasar como humanidad y más aterrizadamente en nuestro país Colombia, que es necesario que se implementen nuevos mecanismos de obtención de energía que permitan conservar las funciones de una casa o empresa pero que a su vez sea una alternativa ambientalista que nos permita mitigar los estragos que hemos causado a nuestra madre naturaleza.

Si regresamos en el tiempo, recordaremos que nuestro país acaba de pasar por uno de los periodos de sequía más duro, en el que muchos pobladores y animales de las regiones más áridas de Colombia se vieron seriamente afectado, pues estos animales murieron y las personas que eran dueñas de estos se quedaron sin uno de los recursos que les ayudaba a poner el pan sobre su mesa.

¿Sabía usted que nuestro país tiene una cantidad de paneles solares que captan la energía fotovoltaica realmente mínimo en comparación con otros países y que además son usados únicamente como plan de contingencia? ¿Sabía usted que esto sucede porque las leyes en nuestro país para la inclusión de estos mecanismos de obtención de energía todavía están muy atrasados, por el desconocimiento y la falta de inversión de capital?

Colombia habría podido afrontar esa sequía y la posterior crisis energética que pasamos los colombianos si en vez de destinar nuestros embalses para la creación de energía eléctrica le hubieran apostado a la fuente constante de energía que todos los días nos alumbra y no como plan de contingencia.

Sin embargo en los últimos meses, se ha venido adoptando otro comportamiento por parte de los ciudadanos que, más conscientes de lo que se debe hacer, han optado por elegir sistemas de energía fotovoltaica para incluir dentro de sus empresas, no sólo dejándolos en segundo plano como si fueran un plan de contingencia, sino que para ahorrar energía destinan un periodo de tiempo al día en el que se usa única y exclusivamente la energía que proviene del sol, la cual ha permitido que los funcionarios de la compañía puedan cumplir con sus obligaciones a cabalidad sin presentar ningún inconveniente.

Esto nos demuestra que en realidad estos mecanismos o dispositivos alternativos para la generación de energía son altamente eficientes y que pueden mantener en funcionamientos toda una unidad de trabajo, muy diferente a lo que nos han hecho creer por mucho tiempo, sobre todo a los que habitamos en la capital o que pertenecemos a zonas de clima frío en el país, pues esos “expertos” aseguran que por nuestras condiciones climáticas, la instalación de plantas solares es una completa pérdida de tiempo. Siempre citamos este ejemplo y muy seguramente lo encontrará en otro de nuestros contenidos, pero es que no tenemos uno mejor para contradecir esta posición.

Alemania es un país que pasa el 90% del tiempo en la penumbra, es decir, que su clima es tan frío y su cielo es tan nublado que a simple vista no se puede vislumbrar ni un solo rayo de sol. No obstante, Alemania es el país con más inversión de energía fotovoltaica en el mundo y mantiene al 80% de su población como usuarios constantes de la energía solar. Si un país como este, que en contra de todo pronóstico, pudo ser una potencia en lo que se refiere a plantas solares, por qué un país como Colombia, que cuenta con una diversidad de climas magníficos no puede salir de la época del oscurantismo, dejar las excusas y asumir que sí tenemos con que mantener todo un sistema de energía solar.

Queridos lectores, queremos alentarlos para que piensen que el cambio sí es posible y que nuestro país puede entrar en el selecto grupo de países de vanguardia que han asumido el reto de incluir como su primera fuente de obtención de energía a los dispositivos de energía fotovoltaica y que estos no sólo son un plan de contingencia sino que pueden convertirse en nuestra fuente principal de energía. Lo invitamos para que conozca nuestros productos y sea usted quien dé el primer paso hacia una Colombia más considerada con el medio ambiente, créanos que después de usted vendrán muchos más.

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